Psicoterapia

Qué es, qué te ofrece y qué te pide

Se trata de una manera de ayudar al paciente a encontrar una respuesta a sus problemas respetando su individualidad y naturaleza, ayudándole a sentirse más auténtico y autónomo.

La psicoterapia es un proceso a lo largo del cual, junto con el terapeuta, se puede aprender una manera más funcional de comprender y abordar nuestras dificultades o las de nuestros hijos. El terapeuta no enseña al paciente cómo tiene que ser, ni le intenta convertir en otra persona, sino que le acompaña en la búsqueda de aquellos recursos que la persona tiene aunque quizá no esté utilizando por estar bloqueados o por no saber cómo utilizarlos.

Se trata pues de una manera de ayudar al paciente a encontrar una respuesta a sus problemas respetando su individualidad y naturaleza, ayudándole a sentirse más auténtico y autónomo.

¿Qué se puede pedir al terapeuta?

Tal como se señala en el Código Deontológico del Colegio Oficial de Psicólogos el terapeuta tiene obligación:

    • A guardar secreto sobre lo que el paciente le informe, no pudiendo revelar nada de lo que en las sesiones se le revele, y a ocultar nombre y datos que pudieran permitir identificarle, en la supervisión clínica.
    • A atender con puntualidad al cliente, en la hora que se le hubiese reservado, y avisar de los cambios de hora que ocasionalmente pudieran darse, con veinticuatro huras de antelación, como mínimo; y atenerse al cobro de la cantidad previamente pactada, avisando con un tiempo prudencial (un mes como mínimo) del cambio de honorarios.
    • A tratar al cliente con respeto, no presionándole a realizar actividades o cambios que este no desee realizar.
    • A proponer las actividades que considere productivas para el proceso, y comunicar con autenticidad las expectativas respecto al mismo y, por lo tanto, dar por concluida la psicoterapia cuando se ha obtenido el resultado buscado o cuando no se ve la posibilidad de lograrlo.

¿Qué se puede pedir al paciente?

El paciente que acepte ser atendido en este consultorio, por su parte, se compromete:

    • A facilitar al psicoterapeuta, con la máxima autenticidad posible, la información que necesite para realizar su tarea.
    • A acudir con puntualidad a la hora señalada para las sesiones, abonando la cantidad pactada, y a avisar con veinticuatro horas de antelación como mínimo de la no asistencia a alguna sesión concreta (debiendo abonar su importe si no se dio el aviso con esa antelación).
    • A ser respetuoso consigo mismo y con la autenticidad y espontaneidad de la relación terapéutica, manifestando al terapeuta cuándo no desea realizar alguna de las actividades propuestas, o aquéllas actitudes del terapeuta que le hacen difícil la psicoterapia.
    • A colaborar con el psicoterapeuta en forma activa en la marcha del proceso (realizando las actividades y tareas que el terapeuta proponga, salvo que tenga alguna razón para oponerse, que explicitará), y a informar con sinceridad de sus expectativas respecto al mismo.